sábado, 25 de septiembre de 2010

Huevada

Existe un mito moderno que dice que, en el día del equinoccio, puede pararse un huevo en la mesa. ¿Es verdad? Sí y no. Sí, es verdad: puede pararse un huevo sobre su punta roma y sobre una superficie lisa, sin trampas, sin ayudas, sin cascarlo. ¿Puede hacerse en el equinoccio? Sí, puede hacerse en el equinoccio. ¡Entonces es verdad! No, no es verdad: el truco no tiene nada que ver con el equinoccio, puede hacerse en cualquier momento del año. La foto de aquí al lado fue tomada el 28 de julio. El equinoccio ocurrió el pasado jueves 23 de septiembre a las 00:09 hora argentina... El equinoccio de septiembre marca el comienzo de la primavera en el hemisferio sur. Los días son igual de largos que las noches (eso significa equi-noccio), el sol sale justo por el este y Bariloche explota de ciruelos en flor...

Es curioso esto de los mitos. Estoy seguro de que los antiguos griegos apenas creían que Hércules había matado a la Hidra, o Teseo al Minotauro, o Perseo a la Medusa. Sin embargo nuestros contemporáneos, que seguramente desdeñan esas creencias antiguas, no tienen ningún empacho en creer a pie juntillas que el vino varietal es mejor, o que los Havanna de antes eran más ricos que los de ahora, que los Cachafaz no son más que los Havanna de antes, o que el sol de la Brava en Punta da un dorado más parejo que el de Santa Teresita...

¡Ah! ¿Cómo se hace? Con pura paciencia, no hay truco...

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lunes, 20 de septiembre de 2010

El show de Júpiter

El planeta Júpiter se encuentra en estos días en una situación excepcionalmente favorable para su observación. A las 22:00 horas ya está alto en el cielo del este, y permanece visible toda la noche. Brillando a magnitud -3, es más brillante que cualquier estrella y sólo comparable a Venus, que sigue brillando sin par en el cielo del oeste al anochecer.

La posición de Júpiter es favorable porque el 21 de septiembre se encontrará en oposición, es decir en la dirección exactamente opuesta al Sol desde la Tierra. En esta condición su distancia a nosotros es la menor del año. Debido a que las órbitas de los planetas no son circulares sino ovaladas, la oposición de este año nos traerá al planeta a su mínima distancia en décadas. No por mucho, de todos modos: este año está un 2% más cerca que el año pasado, y 0.4% más cerca que el año que viene. ¡A no desesperarse!

El día 22/9 hay una hermosa conjunción de Júpiter con la Luna llena, observable a simple vista hacia el noreste a eso de las 20:30. La conjunción siguiente es el 19/10, con ambos astros más altos ya que la noche empieza más tarde.

Quienes tengan un telescopio DEBEN aprovechar la circunstancia favorable, ya que durante las oposiciones el planeta se ve más grande que de costumbre. Durante todo este mes y el siguiente se nos presenta como un disco de casi medio minuto de diámetro (60 veces más chico que la Luna). Vale la pena observar cada vez que el cielo esté claro y calmo, poner el máximo aumento que se pueda, y esperar con paciencia los raros y breves momentos de atmósfera más tranquila y mejor visibilidad, sin despegar el ojo del ocular.

Júpiter muestra habitualmente varias bandas de nubes. Las más prominentes son las oscuras bandas ecuatoriales. Hace unos meses la banda ecuatorial sur desapareció. Nadie sabe por qué, ni cuándo regresará, si es que lo hace. Es algo interesante para observar. Insertada en la (ahora desaparecida) banda ecuatorial sur está la famosa Gran Mancha Roja, un sistema ciclónico más grande que la Tierra que persiste desde hace siglos. Con buena visibilidad y un buen telescopio la podrán ver (no es muy roja, es más bien la Gran Mancha Beige). El día de Júpiter dura 10 horas, de manera que la mancha no es siempre visible. Se la ve mejor cuando está cerca del disco. Aquí hay una página que calcula los mejores momentos:

Estos son los mejores tránsitos de la Gran Mancha Roja para observar desde Bariloche:
  • 18/9: medianoche entre el 18 y el 19.
  • 21/9: a las 23:30.
  • 23/9: a las 23:10.
  • 28/9: a las 22:20.
  • 30/9: medianoche entre el 30 y el 1/10.
Además de Júpiter, con cualquier telescopio podrán ver los cuatro satélites descubiertos por Galileo en 1610, hace 400 años. Sus nombres son Io, Europa, Ganímedes y Calixto. Io y Europa, los más interiores, se mueven bastante rápido y se los puede ver cambiar de posición a lo largo de la noche. Días tras día los cuatro están en posiciones distintas. Ocasionalmente pasan por delante o por detrás del planeta. Y cuando se interponen entre el Sol y Júpiter pueden verse las sombras que proyectan sobre el planeta, lejanos eclipses vistos desde una perspectiva inusual (como en la foto de aquí arriba). La semana pasada vi uno de estos eventos con mi telescopio de 11cm, así que es algo al alcance de casi cualquier telescopio pequeño.

Estos son los más interesantes que encuentro para Bariloche. Los eventos son graduales, duran horas, y se indica una hora aproximada en medio de su recorrido sobre Júpiter:
  • 21/9 medianoche del 21 al 22: sombra de Europa.
  • 1/10 21:30: sombra de Io.
  • 8/10 23:30: sombra de Io.
  • 23/10 alrededor de las 23:00: ¡DOBLE SOMBRA! de Europa y Ganímedes.
Una lista de todos los eventos (sombras, tránsitos, ocultamientos, etc) está en este documento.

Los más audaces pueden intentar capturar al planeta en video, usando una webcam sin lente en lugar del ocular. Hay mucha información en la web (por ejemplo webcamastronomy.com). En meses recientes, aficionados registrando a Júpiter en video han observado en tres ocasiones la caída de asteroides sobre el planeta gigante. Con los videos se pueden hacer después hermosas imágenes usando el programa Registax (gratis).

Con los programas gratis Cartes du Ciel o Stellarium pueden seguir el recorrido de Júpiter en el cielo y prepararse para las observaciones. (La longitud de la Gran Mancha Roja en estos días, necesaria para representar correctamente su posición en estos programas, es 154).

¡Observen, saquen fotos, hagan dibujos y cuéntenme!

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sábado, 18 de septiembre de 2010

Sincronización

Este simpático caballero es Christiaan Huygens, famoso astrónomo y científico holandés que jugó un rol muy importante en la revolución científica del siglo XVII. Su apellido se pronuncia aproximadamente Jóiguens (ni Juíguens ni Úigens, ojo).

Sus contribuciones fueron muchas y variadas. Entre otras cosas, Huygens descubrió que los raros apéndices que Galileo había descubierto en el planeta Saturno eran en realidad un anillo. También descubrió Titán, el mayor de sus satélites (la sonda espacial Huygens descendió sobre Titán hace algunos años, tomando extraordinarias fotografías de un mundo sorprendentemente parecido a la Tierra). Su dibujo de la Gran Nebulosa de Orión es el más antiguo que existe de esta hermosa región del cielo.

Hacia el fin de su vida escribió un tratado sobre la posibilidad de vida en otros planetas, reconociendo el importante rol del agua líquida, tal como mencionábamos recientemente en conexión con los planetas extrasolares. Sus argumentos -entre estéticos y religiosos- eran muy distintos de los que esgrimen los exobiólogos modernos. Fíjense esto, que traduzco un poco libremente:
¿Acaso permitiremos en estos planetas sólo vastos desiertos, materiales sin vida y rocas inanimadas?  ¿Los privaremos de toda criatura que aluda al Divino Arquitecto? ¿Los hundiremos por debajo de la Tierra en belleza y dignidad? Es algo que ninguna razón debe permitir.
Huygens contribuyó también en áreas de la matemática y la física como la teoría de las probabilidades, el cálculo infinitesimal y la mecánica.

Y esto va a sorprender a más de uno: ¡Huygens inventó el reloj de péndulo! Hoy en día casi en desuso (si bien todos lo conocemos), el reloj de péndulo fue el primer instrumento capaz de medir el paso del tiempo con precisión, y durante siglos fue el único. Acá hay una foto de uno de sus relojes y de su libro sobre el tema. Y a propósito de relojes, nos acercamos al tema anunciado en el título de esta nota: la sincronización...

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sábado, 11 de septiembre de 2010

Instrucciones para mirar la Luna

Observar la Luna tiene algo especial. Por algo Galileo la eligió para estrenar su primer telescopio astronómico. La Luna no sólo es cambiante (algo raro en los cielos inmutables) sino que está llena de lugares interesantes para observar, suficientes para pasarse la vida explorando sin cansarse. Además, es fácil de encontrar en el cielo, y por eso es un objeto de observación ideal para principiantes. Finalmente, como es tan brillante se la puede observar perfectamente desde una gran ciudad.

¿Por dónde empezar? Hay tantos sitios interesantes que no es fácil decidirse. Uno puede simplemente poner un ocular de gran aumento y, dejándose llevar por la imaginación, pensar que está sobrevolando la superficie, a punto de alunizar. Pero no cuesta mucho familiarizarse con la geografía (¿o la selenografía?) básica, que puede distinguirse observando la Luna con un par de binoculares. En las imágenes que acompañan la explicación (una imagen sintética hecha con Celestia y una foto; a ver si se dan cuenta cuál es cuál) he puesto el sur de la Luna hacia arriba, ya que así la vemos desde el hemisferio sur. Haga click para agrandarlas, como siempre.

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sábado, 4 de septiembre de 2010

Lluvia de planetas

No es una lluvia literal, como las de estrellas fugaces. Pero están empezando a llover planetas. La semana pasada, apenas dos días después de que el Observatorio Europeo Austral (ESO) anunciara el descubrimiento de un sistema planetario completito en torno a una estrella cercana, el telescopio espacial Kepler anunció el descubrimiento de un sistema de tres planetas en torno a otra estrella, más lejana.

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