sábado, 1 de septiembre de 2012

Cosmofobia

Se extiende por el mundo una nueva enfermedad contagiosa: la cosmofobia, el miedo irracional a los fenómenos cósmicos.

La cosmofobia es alentada por los canales de televisión originalmente creados para la divulgación científica, tales como Discovery, NatGeo y History, lamentablemente devenidos en propagadores de catástrofes imaginarias. La increíble calidad de la animación cinematográfica moderna, indistinguible de la realidad, más la facilidad de transmitir a muchísima gente cada pavada de la que uno se entera, no hacen más que acelerar el proceso epidémico en cada brote.

Los agentes infecciosos de la cosmofobia son variados, y abarcan un enorme rango de verosimilitud. Están por un lado las burradas totales (apocalipsis mayas, planetas gigantes en curso de colisión con la Tierra, alineaciones planetarias destructoras de continentes), cosas que realmente ningún adulto medianamente educado debería creer tras 2 minutos de reflexión.

Por otro lado hay fenómenos rarísimos, aparentemente cataclísmicos: explosiones de supernovas en la vecindad del sistema solar, hipernovas capaces de esterilizar un planeta en milisegundos, colisiones con universos paralelos que vienen de la quinta dimensión, y cosas por el estilo. Algunas de estas cosas son súper interesantes, desde un punto de vista u otro, pero nadie debería preocuparse por ellas más que lo que se preocupa de que lo parta un rayo. Mucho menos. Increíblemente mucho menos. Todavía menos. Yo diría: no preocuparse en absoluto.

Hay una tercera categoría, la de los fenómenos que tienen un barniz de verosimilitud. Ésta viene, en general, de que se trata de cosas que ya ocurrieron alguna vez, o que probablemente ocurieron, y que podrían repetirse peor. Un ejemplo de esta categoría es la caída de meteoritos. Otro, de reciente aparición, son las tormentas solares. Estas cosas realmente podrían afectarnos en alguna medida. Son fenómenos que vale la pena estudiar de cerca con los mejores recursos de la ciencia y la ingeniería, para comprenderlos y saber cómo prepararse en caso de que ocurran. Pero nada justifica que la población en general se preocupe, ni que acapare agua o alimentos.

Ya que podrían afectarnos, ¿alguien hace algo? Bueno, existen programas dedicados a detectar, catalogar y rastrear todos los asteroides que podrían caer a la Tierra y causar algún daño. Hay programas de ingeniería y astronáutica diseñando sistemas para desviarlos cuando llegue el momento. ¡Los dinosaurios se extinguieron porque no tenían un programa espacial!

En cuanto al Sol, existen observatorios astronómicos, en Tierra y en el espacio, observándolo sin pausa. Hay una enorme comprensión científica de los fenómenos solares y su interacción con la Tierra. Son fenómenos que sí, podrían causar algún inconveniente, pero para los cuales se pueden tomar medidas de ingeniería a tiempo, o reemplazar las cosas que fallen: transformadores eléctricos, satélites, nada muy dramático, después de todo. Bueno, a lo mejor a alguien se le corta la luz. ¡Vamos, en Bariloche se corta la luz un par de veces por semana!

Antes de aburrirlos y que no lleguen a la línea final, la única que realmente importa, termino:

Disfruten del cosmos. No nos destruirá.


La foto de Einstein escribiendo (cualquier cosa) en el pizarrón puede generarse acá.

¿Querés volver a leer mi nota sobre el fenómeno 2012? Click acá. ¿Querés leer sobre Betelgeuse y su "inminente" explosión como supernova? Click acá. ¿Querés saber realmente lo que pasa en el Sol? Visitá Spaceweather.

El próximo sábado, la tercera parte de El enigma de Turing... 

Compartir:

6 comentarios:

  1. A propósito, invité a un compañero de trabajo a observar con el dobsoniano de 10" que tengo a un lugar de cielos muy oscuros.

    Lo rechazó...

    La justificación: "Algo" nos podía pasar durante la noche. Algo misterioso proveniente de otros mundos y que me convertiría en "creyente". El pobre sigue encerrado en su casa mientras la noche avanza.

    ResponderEliminar
  2. Guillermo, creo que subestimas las posibles consecuencias de una tormenta solar; imagináte que ocurre durante un mundial de fútbol y perdemos una fracción importante de los satélites geoestacionarios...
    El Horror...
    Fuera de eso, completamente de acuerdo con el post. En especial con la última frase. Saludos y cielos despejados!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡Ah! ¡Terrible! Por suerte para el 2014 ya estaremos en la baja...

      Cielos despejados, la verdad, no abundan por acá, lamentablemente...

      Eliminar
  3. 1ra. ley de la Cosmofobia: Si un meteorito gigante cayera en la Tierra, lo hará sobre una ciudad muy grande e importante, probablemente Nueva York o Los Angeles.

    ResponderEliminar
  4. Hola Guillermo: Esta forma apocalíptica/sensacionalista, puramente marketinera, que tiene estos medios, Discovery, NatGeo (no tengo History), es una porquería, del punto de vista de la divulgación seria, y con intenciones de estimular el conocimiento. Para ellos no pasa mas que por un negocio, es evidente. Pero tanbien funciona como desmoralizante, para que abandones tus expectativas sobre el futuro. Un saludo.

    ResponderEliminar
  5. Es más fácil preocuparse por peligros imposibles que ocuparse de peligros reales.

    ResponderEliminar

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...