sábado, 26 de enero de 2013

Curso de colisión

Volvamos al grupito de galaxias que mostré hace poco, el Triplete de Leo. Aquí están de nuevo. Les recuerdo que todas las estrellas brillantes que vemos individualmente en la foto son estrellas de nuestra galaxia, la Vía Láctea. Están mucho, pero mucho más cerca que las galaxias del trío. Por supuesto, el brillo que vemos en ellas también son estrellas. Pero están tan lejos de nosotros que mi instrumento no permite distinguirlas individualmente. Así que las vemos como una nebulosidad a pesar de que, entre ellas, existen abismos de espacio similares a los que tenemos entre las estrellas de nuestra propia galaxia. La distancia entre las estrellas es tan vasta que es muy difícil hacerse una idea asimilable por nuestro cerebro humano. Permítanme decir que si las estrellas tuvieran el tamaño de granos de arena, la distancia entre estos granos de arena sería de decenas de kilómetros.

Naturalmente, las distancias entre las galaxias es aún mayor: son sistemas formados por centenares de millones de estrellas, y entre las estrellas esas enormes distancias. Sin embargo hay un fenómeno curioso que tiene consecuencias inesperadas. Los grupos de galaxias como nuestro triplete son muy comunes. Inclusive grupos mayores, formados por cientos de galaxias. Y en estos grupos la distancia entre estas galaxias no es mucho mayor que el tamaño de las galaxias mismas. Usando Cartes du Ciel podemos medir el ángulo entre M 66 y NGC 3628, que resulta de 35 minutos de arco. A 40 millones de años luz, nos da una distancia de 400 mil años luz entre ellas, mientras sus diámetros son de unos 100 mil años luz, similares al de nuestra propia galaxia. Imaginen que en lugar de galaxias son personas. El Triplete de Leo es como tres personas en una habitación pequeña. ¡Están amontonadas! Encima, atrayéndose entre sí por acción gravitatoria, parece inevitable que vayan a chocar...

Y eso es lo que ocurre. Es algo que no se sabía cuando yo era chico, pero hoy en día los grandes telescopios lo muestran con todo detalle. ¡Las galaxias chocan todo el tiempo entre sí! Primero se acercan, como estas dos que vemos todavía más próximas entre sí que las del Triplete. Son NGC 2207 e IC 2163, dos grandes espirales que por ahora conservan su individualidad.

Y finalmente chocan, como estas dos, NGC 4038 y NGC 4039 (llamadas comunmente Antenas). ¡Es el choque entre dos galaxias! Es un evento mega descomunal, debe ser uno de los fenómenos más energéticos del universo. Ojo: es hiper-lento. Lleva miles de millones de años mientras se acercan, se deforman por acción gravitatoria, y terminan fundidas en una sola.

Como ésta, que está catalogada como una sola galaxia, NGC 2623, pero ahora vemos que son dos ya casi fundidas en su tremendo abrazo gravitatorio. ¡Hermosa foto del Hubble Legacy Archive!

¿Y las estrellas? Sorprendentemente, cuando dos galaxias chocan se atraviesan como fantasmas. Es que la distancia entre las estrellas—si bien mucho menor que la distancia integaláctica—es inmensa comparada con sus tamaños. Así que durante el choque de las galaxias es sumamente improbable que choquen dos estrellas, aun en las regiones densas del núcleo galáctico. Cambian sus órbitas, eso sí, y por eso en las imágenes de choques vemos esas largas colas: son millones de estrellas que han salido despedidas por acción de la colisión.

Ahora, el espacio entre las estrellas no está vacío. Está lleno de gas y polvo muy frío. Forma esos filamentos oscuros que vemos en las fotos de arriba, y también superpuestos a nuestra Vía Láctea cuando la vemos en el cielo en una noche bien oscura. Este medio interestelar es súper tenue (tiene menos átomos por centímetro cúbico que el mejor vacío de nuestros laboratorios). Pero su cantidad es inmensa, y llena el espacio interestelar. Así que cuando las galaxias chocan, el gas y el polvo sí lo sienten. Se comprimen por efecto del choque, y se desata una era de violenta producción de nuevas estrellas a partir del gas y el polvo. Las nuevas estrellas brillan con un celeste furioso en las fotos de aquí arriba. Las estrellas jóvenes, además, son muy energéticas, y hacen brillar la nube gaseosa en la que (y de la cual) nacieron. Es una fluorescencia, como la de los tubos fluorescentes. Ésta se ve como un intenso brillo rojo en las fotos. Son regiones de intensa formación estelar, como hiper-mega-nebulosas de Orión.

Nuestra propia galaxia (se sospechaba desce hace tiempo pero recién se pudo confirmar el año pasado) se encuentra en curso de colisión con la vecina galaxia de Andrómeda. Es inevitable que les ocurra como a las galaxias que acabo de mostrar, y terminen formando una gran galaxia de tipo elipsoidal. No se sabe con certeza cuánto tiempo falta para que comiencen los fuegos artificiales, pero serán unos 4 mil millones de años. No es algo para preocuparse. De hecho, para ese entonces la Tierra será ya inhabitable por la natural evolución del Sol, que la recalentará hasta evaporar los océanos, como poco. Así que la Humanidad, si resiste hasta ese remotísimo futuro, habrá tenido que encontrar un lugar más acogedor para vivir. El Sol, como decíamos, sobrevivirá sin pena ni gloria, y aunque resulte expulsado hacia la periferia seguirá brillando y calentando a sus planetas por mucho tiempo más. Ahora, ¡qué espectáculo el de Andrómeda aproximándose, que se verá como una segunda Vía Láctea retorciéndose en el cielo, y más tarde, cuando se desencadene la formación estelar, o cosas peores como que se encienda un quásar en el centro de una o la otra! 


Créditos: la foto del Triplete de Leo es mía. Las otras son del Telescopio Espacial Hubble, para todos y todas (NASA/ESO/STScI). La ilustración de la colisión con la galaxia de Andrómeda apareció el año pasado aquí (Science@NASA).

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3 comentarios:

  1. Guillermo,muy interesante el dato. Es hermoso el tema de las galaxias. A prooposito, si Dios-Universo, quiere- me voy a la maraton Messier en Uspallata, aqui en Mendoza, el próximo 8 de febrero. Tratare de tomar fotos, pero del lugar y de la maraton; no de las estrellas.Ellas las llevaré en mi retina. Hace un año que espero esto. Un saludo y gracias por tu blog.

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  2. Gran foto del triplete de Leo, Guillermo. Te felicito! Yo estoy esperando a que se despeje para sacar alguna foto del cometa Lemmon, pero ya va siendo hora de volver a las fotos de galaxias...
    Oscar, capaz que nos veamos por allá! Justo cae para mi cumpleaños (es el 9) pero lo estoy pensando seriamente, el año pasado nos divertimos bastante
    Saludos y cielos despejados

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  3. Gracias a ambos. He tratado de ver el cometa Lemmon la semana pasada con binoculares, sin éxito. Ahora se está nublando, y además hay mucha luna.

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