sábado, 9 de marzo de 2013

La noche de los dos cometas

En los cielos inmutables, todo lo que cambia de aspecto siempre ha capturado la imaginación de la gente. La cambiante cara de la luna, los caprichosos movimientos de los planetas, los amenazantes eclipses y los inesperados cometas, desde tiempos prehistóricos, fueron tomados como señales ominosas o caprichos de seres sobrenaturales. La regularidad de los tres primeros no pasó desapercibida a los astrónomos antiguos, quienes las incorporaron en sus sistemas del mundo. Pero los cometas, con su inesperada presencia fantasmal sobre las cabezas de los hombres, arrastraron un halo de misterio aún después de la revolución científica del siglo XVII. Un misterio que, creo yo, se está desvaneciendo sólo porque sus tenues colas no pueden competir con las luces urbanas del siglo XXI.

Desde hace algunas semanas no uno sino dos cometas brillantes adornan nuestros cielos. Uno de ellos, hay que admitir, no es visible a ojo desnudo. Aun así, es lo que los astrónomos llaman un cometa brillante. Ambos se ven preciosos en binoculares y en fotos de larga exposición. Además están bastante cerca uno del otro en el cielo, así que pude fotografiarlos juntos. Helos aquí:


El de más abajo, el cometa Pan-STARRS, es bastante obvio. Inclusive a simple vista se distinguía su gran cola. El cometa Lemmon (arriba a la izquierda) puede ser más difícil de ver, dependiendo del monitor de cada uno y de la escala con la que vea la imagen. Descarguen la foto entera para verlo mejor. En todo caso, aquí va de nuevo, en primer plano.

Esta imagen, tomada en Las Grutas el día 18 de febrero, está compuesta por 33 fotos tomadas con un teleobjetivo de 100 mm, cámara en trípode, exposiciones de 5 segundos a F/2 cada una. Lo que puedan ver de la cola depende mucho del monitor de cada uno. Es una desgracia de las fotos astronómicas, qué se le va a hacer. Pero les aseguro que la cola, recta, estrecha y verde, se ve llegar hasta muy cerca del cúmulo estelar 47 Tucanae, que vemos ahí arriba. ¿Por qué verde? Esta cola iónica verde, o a veces azul, es una tenue atmósfera de átomos ionizados que brilla por fluorescencia cuando la radiación solar la empuja alejándola del núcleo del cometa en la dirección opuesta al Sol. Y las fluorescencias más brillantes de estos gases son justamente verdes: cianógeno y carbono diatómico. Sí, cianógeno, el gas venenoso pariente del cianuro de mala fama.

Desde Las Grutas ya pude ver y fotografiar el cometa Pan-STARRS, pero fue aumentando rápidamente de brillo, así que las mejores fotos son las que tomé esta semana en Bariloche. El perihelio del cometa, su punto de máximo acercamiento al Sol, es mañana 10 de marzo. Su cola alcanzará su máxima extensión y brillo en estos días, pero lamentablemente para nosotros su órbita lo está llevando a cielos septentrionales. Bueno, aquí está, poniéndose tras el cerro Catedral y la ciudad de Bariloche, con sus luces y su polvo iluminado flotando sobre nuestras cabezas como una cola de cometa permanente.


Aquí hay otra toma, haciendo zoom sobre las torres de granito del Cerro, poco antes de esconderse. En esta imagen resulta manifiesto que la cola es muy distinta de la del Lemmon: ésta es blanca y curvada, en lugar de verde y recta. Se trata de la cola de polvo del cometa. El polvo no brilla por fluorescencia sino que refleja la luz (blanca) del Sol. Además el polvo es más pesado que los átomos de la cola iónica; el viento solar lo empuja, pero la cola no apunta directamente en la dirección opuesta al Sol, sino que se curva a lo largo de la trayectoria que viene siguiendo el cometa.


Quienes puedan verlo en estos días, o durante las próximas semanas si están en el hemisferio norte, no dejen de aprovechar la oportunidad. Si tienen que irse a un lugar más oscuro, háganlo. No hay luna estos días, así que las circunstancias son óptimas. Un cometa brillante es un fenómeno hermoso e inspirador. Johannes Kepler, el gran astrónomo del siglo XVII, relataba que su madre lo sacó de la cama una noche, cuando tenía 6 años, y lo arrastró hasta una colina para que pudiera ver el Gran Cometa de 1577. Uno no puede dejar de imaginar que el hermoso espectáculo fue en buena medida responsable indirecto de las leyes del movimiento planetario...

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2 comentarios:

  1. Muy bueno el articulo y las fotos. Aqui le paso un link con un timelapse que obtuve el 04-03-2013 tambien en San Carlos de Bariloche.
    http://vimeo.com/62218246
    Si desea puede incrustar el codigo en su pagina.
    Saludos
    Horacio

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    Respuestas
    1. Buenísimo el timelapse, Horacio! Yo estuve muy tentado, pero al final el día 4 me dediqué a fotografiar los dos cometas juntos. Veo que estuviste cerca de donde yo estuve el día 3. El lunes me fui al mirador del Nahuel Huapi.

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