lunes, 27 de diciembre de 2010

Erupción en Saturno

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No se pierda las continuaciones.

Aunque no es sábado, no pude dejar de postear esto. Acaban de llegar a la Tierra (hace minutos) imágenes raw ("crudas", sin procesar) de Saturno, tomadas por la sonda Cassini el pasado 24, que muestran una gigantesca tormenta sacudiendo la atmósfera del gigante. Usando las imágenes correspondientes a los filtros CB2, GRN y BL1 (CB2 es un filtro continuo en el rojo) reconstruí esta imagen (todas las imágenes pueden clickearse para verlas más grandes) en colores aproximadamente naturales. No recuerdo haber visto jamás algo así en Saturno. Es más impresionante que la famosa Tormenta Dragón observada hace unos años.

Además de la obvia tormenta en el hemisferio norte se ven (delgadísimos, bien de canto) los anillos marcando el ecuador, la sombra de los mismos sobre el planeta, y la sombra de la lunita Dione transitando, cerca del borde inferior: un eclipse de Sol visto desde una perspectiva inusual. (Una rayita verde justo encima del anillo es un defecto de la imagen tomada con el filtro verde, probablemente un rayo cósmico.)

Es también interesante esta imagen tomada a través de un filtro que muestra la distribución de gas metano (sí, el gas de cocina). Se ve un centro compacto brillante de metano en la tormenta, justo donde ésta es más oscura en luz visible, y también un "ojo" oscuro, con menor concentración del gas. Alrededor de estos se ve una nube oblonga que, una vez capturada por las poderosas corrientes de chorro de las capas superiores de la atmósfera, serpentea hacia la línea del atardecer. Me pregunto si el centro brillante será el punto donde los gases más calientes, elevándose desde el interior, están irrumpiendo en la atmósfera superior. Y si el punto oscuro será el equivalente del "ojo" de los ciclones terrestres, donde el gas frío se precipita hacia las profundidades.

Usando los dos filtros de metano (ambos infrarrojos) en los canales rojo y verde, y el azul en el canal azul, hice esta composición en colores representativos. El ojo brillante de la tormenta está rodeado de un delgado anillo. Impresionante y bellísimo. En la segunda imagen de metano usé los filtros de metano y el canal rojo CB2 para destacar los dos "ojos" de la tormenta.

La cantidad de detalles que se ven en el monstruo es notable. Mejor que yo lo harán los expertos de Ciclops, pero hacerlo uno mismo es muy divertido.

El sistema de imágenes raw del JPL es extraordinario, permite acceder a las imágenes en el momento en que se reciben en la Tierra. Vale la pena revisarlo. Justo estaba procesando unas imágenes de Encélado tomadas el día del eclipse de luna, para postear el sábado, cuando llegaron estas fotos de la tormenta.

El día anterior, 23 de diciembre, Cassini fotografió Saturno y se ve la estela. Lamentablemente la cámara no alcanzó a tomar el núcleo de la tormenta. Esta composición muestra las dos imágenes a la misma escala (Cassini estaba casi 500 mil kilómetros más lejos el 24 que el 23). Se ve una estela más turbulenta, me parece. Hasta parece una calle de von Kármán. En tal caso, la propia tormenta podría ser el "obstáculo" alrededor del cual fluyen los vientos de las capas superiores de la atmósfera. Una cuentita rápida: en una calle de von Kármán, para número de Reynolds muy grande vale que la frecuencia de emisión de vórtices es f = 0.198*v/d; si v = 500 m/s (velocidad de los vientos en el ecuador de Saturno, a la latitud de la tormenta debe ser menor) y d = 6000 km (el diámetro aproximado de la tormenta), da f = 1/74000 seg = 1/20 horas, un vórtice cada 20 horas (dos días en Saturno); me parece medio lento...


Nota sobre las imágenes. Estas imágenes policromadas están basadas en las imágenes raw monocromáticas distribuídas por el JPL (NASA/JPL/Space Science Institute, sin calibrar ni procesar). Yo mismo las monté y procesé, sin mayor rigor y sólo con fines estéticos. Por favor, mencione la fuente si las usa. La imagen en colores naturales (la de arriba de todo) está compuesta por los filtros CB2 (751 nm), GRN (568 nm) y BL1 (451 nm) en los canales R, G y B respectivamente. Luego, R, G y B están mezclados de la siguiente manera: R=0.9R+0.05G+0.05B, G=0.95G+0.05B, B=0.95B. La imagen grande del final está compuesta con los mismos filtros, más la banda del metano MT2 (727 nm) en una capa combinada sutilmente. La primera imagen de metano está compuesta por los filtros MT3, MT2 y BL1 en los canales RGB respectivamente. La segunda imagen de metano está compuesta por los filtros MT2, MT3 y CB2 mezclados para lograr destacar los dos "ojos" de la tormenta.

El filtro CB2 aparece como "continuo en el rojo" en las FAQ del JPL, pero su longitud de onda se da como 751 nm en el paper de Porco et al, Cassini Imaging Science at Jupiter. ¿Alguien sabe cómo es esto?

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sábado, 25 de diciembre de 2010

La sombra de la Tierra

Yo, que medía los cielos, ahora mido la sombra de la Tierra.
Johannes Kepler
Su propio epitafio
La sombra de la Tierra. Impresionante, ¿no? Bueno, espero que todos hayan podido ver aunque sea un poquito de la sombra de la Tierra durante el eclipse del solsticio el martes pasado. Yo saqué fotos desde la barranca que mira hacia el oeste, a pasos de mi oficina, por sobre el valle del arroyo Gutiérrez y hacia la Cordillera. Debo decir que pocas veces vi un eclipse tan hermoso. Además, el color rojo de la Luna vino fenómeno para adornar este pino...

Más sobre el eclipse en el resto de esta nota. Ya se sabe, click aquí abajo.

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sábado, 18 de diciembre de 2010

Luna borealis, luna australis

A comienzos del invierno comenté la cuestión de la salida de la Luna llena. Decía que, como la Luna llena está en el punto opuesto al Sol, la vemos en el lugar del cielo que el Sol ocupará seis meses después. Por eso la Luna llena más próxima al solsticio de invierno era la más austral: estuvo en donde va a estar el Sol al comienzo del verano. Esto es así en el hemisferio sur. En el norte, mutatis mutandis.

Bueno, han pasado seis meses. El próximo martes 21 de diciembre es el solsticio de verano. ¡Y justo es la Luna llena! Así que será una Luna llena súper boreal. Sale casi justo por el Nordeste poco antes de las 21 horas del martes 20 (observando desde Bariloche). Pero atención, que esta vez, al final de su viaje nocturno, poco antes de ponerse por el Noroeste ¡se mete dentro de la sombra de la Tierra! Nadie debe perderse este eclipse total de luna de la madrugada del 21 de diciembre. A pesar del madrugón, la Luna eclipsada cerca del horizonte es un hermoso espectáculo y una ocasión excelente para sacar lindas fotos (como ésta que tomé en el invierno del 2007, en la que parece que la Luna estuviese rodando por la ladera del cerro Bella Vista). Habrá algunas acá en Navidad... (PS: Aquí están.)

Más datos sobre la Luna y el eclipse en el resto de la nota...


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sábado, 11 de diciembre de 2010

Razón focal

Como conté hace poco, el mejor telescopio es el que más se usa. Y como no hay un uso único, muchos aficionados terminamos teniendo más de un telescopio. ¿Más de un telescopio? ¿Para qué?


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sábado, 4 de diciembre de 2010

Bola de nieve

Hace un par de días (pero hace unas pocas horas al momento de escribir esto), un extraordinario robot de la Tierra sobrevoló Encélado, satélite de Saturno, a apenas 50 kilómetros de la superficie. La foto de aquí al lado es una imagen "cruda" (sin calibrar ni procesar), tomada a medida que la sonda se acercaba. Así nomás. Del espacio exterior, directo a su monitor. ¿No es sorprendente? Hace pocas semanas, recuerden, un cometa... Estamos viviendo en el futuro.

Encélado refleja el 99% de la luz que recibe; debe ser el cuerpo más blanco del sistema solar. Es una bola de nieve fresca. La parte iluminada que se ve en la foto es parte de la noche de Encélado, iluminada por Saturno. La luz del sol ilumina desde atrás los chorros de vapor que vemos en la foto y dibuja la sombra del satélite sobre la cortina de agua. Ya hubo varios sobrevuelos de esta notable luna (habrá otro la semana que viene, están tratando de determinar su estructura interna).

El robot se llama Cassini, y está en órbita de Saturno desde hace años. Sus descubrimientos han sido sorprendentes: nuevas lunas, la estructura y la dinámica de los anillos, el clima de Saturno, el huracán  hexagonal en su polo, la superficie y los lagos de Titán, la doble personalidad de Japeto, el misterio de Hiperión, la tenue atmósfera de oxígeno de Rea, y mil más. Entre ellos, estos magníficos géisers saliendo del polo sur de Encélado, de unas fallas geológicas "calientes" (a –250C) en el glaciar que lo cubre. Miren esta foto hermosa, ¡parece una luna con retrocohetes!

Las imágenes "crudas" (raw) de Cassini aparecen acá a medida que llegan. Acá hay una galería de fotos procesadas. En Ciclops funciona la página oficial del equipo de imágenes, donde aparecen pequeños comentarios y cosas más elaboradas. Cassini es una de las joyitas de la exploración planetaria actual, y vale la pena seguirla de cerca. Y se viene una década interesante de exploración planetaria.

A los fans de Celestia (el simulador del universo) les pueden interesar mis mapas de las lunas de Saturno basados en las imágenes de Cassini. Están en mi página de contribuciones para el programa, acá (incluyendo Encélado, claro está, pero por ahora sin los géisers).

Esta maraña roja representa los viajes de Cassini en el sistema de Saturno durante la fase actual de su misión (desde mediados de 2010 hasta el 2017, sin incluir la fase anterior, que fue desde el momento de su llegada a Saturno en 2004). Parece un lío al azar, pero cada lazo está cuidadosamente planificado para observar objetos predeterminados del sistema de Saturno. Aunque parezca mentira, y contrariamente a la visión de los viajes espaciales que transmiten las películas de ciencia ficción, Cassini carece de propulsión. Está simplemente en órbita de Saturno. Unos pequeños cohetes y la ayuda gravitacional de Saturno y sus lunas le permiten ir cambiando de trayectoria según los requerimientos de astrónomos e ingenieros. La figura muestra la situación a las 18 horas del hoy sábado. Están marcadas las lunas principales (sí, hay una que se llama Pandora, pero no es la de la película). Cassini está donde marqué con un círculo amarillo. (Hecho con Celestia, click para agrandar.)

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sábado, 27 de noviembre de 2010

¡Cómo brillan las estrellas!

Un físico de origen ruso, George Gamow (gran divulgador de la ciencia además), desentrañó en la década del 30 cómo funcionaban las estrellas. Algo que había sido un misterio para la humanidad durante milenios, y aun para la física durante siglos, empezaba a develarse. Las estrellas brillan, durante muchos millones de años, mediante la fusión nuclear de elementos químicos livianos en elementos más pesados. Estas reacciones termonucleares (así las bautizaron Gamow y sus colegas) sólo son posibles en sus centros supercalientes, donde las altísimas temperaturas (mucho mayores que los 5700 C de la superficie del Sol, por ejemplo) permiten a los núcleos atómicos vencer la repulsión eléctrica debida a que todos tienen carga positiva. La fusión nuclear de elementos livianos es exotérmica: al producirse libera energía, lo cual contribuye a mantener la temperatura del centro de la estrella y sostener las reacciones. En la fusión se crean nuevos elementos químicos: el sueño de los alquimistas hecho realidad. Nacidas del gas y polvo interestelar por colapso gravitacional de una nebulosa, las estrellas viven sus vidas generando nuevos elementos químicos, que devuelven al medio interestelar al final de su existencia. Son las grandes recicladoras de la materia en la Galaxia. Era un descubrimiento fenomenal y Gamow estaba chocho. Esa noche salió con su novia. Sentados en el banco de una plaza pensaba cómo contárselo. Entonces la novia de Gamow dijo algo así: "¡Ay, George, mirá qué lindo cómo brillan las estrellas!". Gamow vio la oportunidad y replicó: "Sí, y esta noche, en todo el mundo, ¡yo soy el único que sabe CÓMO brillan! ¿Te cuento?". Se casaron y fueron felices. Ahí tenés: lo romántico no quita lo científico.

Gamow era un tipo fenómeno, muy divertido. Durante su doctorado y los primeros años de su carrera visitó y trabajó en Götingen, en Copenhagen y en Cambridge, en cuyas universidades se estaba forjando la nueva física, la mecánica cuántica. Vivió desde adentro esta tremenda revolución científica y la contó en sus libros de divulgación. Cuando, junto con su estudiante Alpher, descubrieron el mecanismo de nucleosíntesis del Big Bang (uno de los primeros pasos teóricos en el establecimiento de la actual teoría de evolución del universo), se le ocurrió publicarlo con un autor adicional: Hans Bethe, con el único propósito de que los autores fueran Alpher, Bethe y Gamow... Bethe era un físico famoso de Estados Unidos, que no había tenido nada que ver con el trabajo, y a quien ni siquiera consultó para la broma. El artículo, a pesar del extraordinario título Sobre la síntesis de los elementos, siempre se conoció como "el paper αβγ". Buenísimo. Se interesó también por otras áreas de la ciencia, y Francis Crick contaba incluso que Gamow le había sugerido que el código genético estaba escrito con cuatro símbolos combinados en tripletes.

Cuando cursaba el primer año del Colegio Nacional mi profesora de matemática, la Lewin, me prestó un libro de Gamow. Se llamaba Uno, dos, tres...infinito, y me reveló un mundo extraordinario que, en mi infancia de naturalista, había ignorado: el de la ciencia y la matemática modernas. La Lewin me prestó su propia copia, a pesar de que en la biblioteca del Colegio había cien mil volúmenes a nuestra disposición. Apenas lo devolví la profesora se lo prestó a mi compañero Javier Fernández, y yo saqué el ejemplar de la biblioteca para volver a leerlo. Y luego todos los libros de Gamow que había: Biografía de la Tierra, Treinta años que conmovieron la física, Gravedad... Eran un poco viejos ya entonces, y ahora lo son aún más, pero creo que todavía se los puede recomendar. Un libro bien escrito no envejece.

Los libros están magníficamente ilustrados por el propio Gamow. La imagen de aquí arriba es de una serie de novelas protagonizadas por Mr. Tompkins (el señor que va en bici, muy parecido al propio Gamow). En sus aventuras, Tompkins viaja a la velocidad de la luz y experimenta la relatividad, o se achica al tamaño de un átomo y vive en carne propia la mecánica cuántica. Están buenísimas.


Post scriptum: Recuerdo haber leído la anécdota sobre el brillo de las estrellas en uno de sus libros. Sin embargo no puedo recordar cuál, y al buscar información en la web encontré la misma historia atribuida a uno de sus colegas de aquel trabajo, el físico Fritz Houtermans, también de gran sentido del humor (el otro era el astrónomo Robert Atkinson) ¡Ahora no sé la verdad! ¿O habrá sido Eddington? (sus cálculos permitieron por primera vez formular un modelo físico del interior de una estrella, lo cual llevó a Atkinson y Houtermans a reclutar a Gamow, que sabía de física nuclear, para desentrañar el mecanismo). Existe una autobiografía de Gamow, titulada Mi línea de mundo, pero no la leí. Si alguien tiene la posta, que la cuente. Igual, se non è vero, è ben trovato...

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sábado, 20 de noviembre de 2010

Lunas grandes, lunas chicas

Estas dos fotos de la luna llena fueron tomadas con la misma cámara, a través del mismo telescopio, y desde el mismo lugar de la Tierra (el balcón de mi casa). ¿Por qué una es más grande que la otra? No, la respuesta no tiene nada que ver con la ilusión que hace parecer a la Luna más grande cuando está cerca del horizonte (es una verdadera ilusión, así que no se la puede fotografiar). No, tampoco es un truco de Photoshop. Siga leyendo para enterarse.

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martes, 16 de noviembre de 2010

Lo esencial es invisible a los ojos

Si estás en Bariloche el próximo viernes 19/11, venite a mi charla en el ciclo Cafés Científicos del Instituto Balseiro. Es en el Quincho del Personal del CAB, en Playa Bonita, a las 19:30 horas. Para todo público. Gratarola, obviamente. Si está despejado, además, observaremos la Luna por el telescopio.

El cielo estrellado, la Luna y los planetas, cúmulos de estrellas, nebulosas fluorescentes y galaxias lejanas, son hermosos espectáculos naturales que podemos disfrutar a ojo desnudo o con ayuda de telescopios. Pero nuestros ojos perciben sólo una pequeña parte del deslumbrante espectáculo electromagnético que emite el universo. Desde mediados del siglo XX, pero especialmente en las últimas décadas, sofisticados instrumentos, en tierra y en órbita, han comenzado a mostrar el universo oculto a la vista. Recorreremos algunos de estos descubrimientos, paseando por todo el espectro electromagnético.

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sábado, 13 de noviembre de 2010

Cazador cazado

Las constelaciones son fruto de la imaginación humana, no de la naturaleza. Pero están tan enraizadas en nuestra cultura que la astronomía no se ha desembarazado de ellas. Después de todo, ¿por qué no dividir el cielo en rectángulos de 18°x18°, en lugar de llenar libros de ciencia con los nombres de personajes de ficciones milenarias, con formas apenas insinuadas por un puñado de estrellas? ¿Por qué los astrónomos de la revolución científica de los siglos XVI a XVIII siguieron haciéndolo, poniéndoles nombres como Mesa o Indio a las constelaciones del hemisferio sur? Porque nadie se resiste a una buena historia. Por eso. Y las historias de las constelaciones están muy buenas, y vienen capturando nuestra imaginación desde hace cientos de generaciones. Cuando yo era un niño las historias mitológicas de las constelaciones me gustaban tanto como las noticias de los viajes a la Luna y los planetas, que estaban en auge.

¿A cuento de qué viene todo esto? Bueno, en esta época del año podemos ver el final de una de estas historias, protagonizada por dos de las constelaciones más fáciles de identificar: Orión y Escorpio.

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sábado, 6 de noviembre de 2010

Dreamworks

Ubican a Dreamworks, ¿no? El exitoso estudio de cine fundado por Spielberg, Katzenberg y Geffen, conocido especialmente por muy buenos films de animación: Antz, Chicken run, Shrek, Madagascar, Wallace & Gromit...

La secuencia inicial de Dreamworks es famosa. Muestra una escena de ensoñación, en la que vemos una luna en un cielo nublado. De golpe se ve una salpicadura, y se revela que estamos viendo un reflejo en el agua. La cámara sube y vemos a un niño sentado en el cuerno de la luna creciente, pescando. Por si no la recuerdan, acá está la secuencia (si está roto el link, busquen en la web y la van a encontrar).

¿Cuál es el error en esta secuencia? No, no me refiero al hecho de que un chico no se puede sentar a pescar en el cuerno de la luna. Podemos conceder ese error astronómico como una licencia poética. Hay un error más sutil...

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jueves, 4 de noviembre de 2010

Cometita


Hace apenas una hora un robot de la Tierra, la sonda espacial EPOXI (née Deep Impact) sobrevoló el cometa Hartley 2 a la pasmosa distancia de apenas 700 km. La NASA lo transmitió en vivo por la Web. Estuvo buenísimo, fue muy emocionante ver a todo el equipo festejando. De inmediato se vieron las primeras imágenes. El cometa tiene un núcleo pequeño (comparado con otros cometas que conocemos), de apenas 1 km y medio de largo. Emily Lakdawalla inmediatamente subió esta imagen capturada del canal en vivo a su álbum. El cometa tiene forma de maní, o de hueso de juguete de perro. Se ven los chorros de vapor y polvo saliendo de la superficie, apuntando hacia el Sol (que está a la derecha de la foto) y hacia otras direcciones. Esta es una de las fotos de más resolución, pero habrá más en las próximas horas. Es muy impresionante. Sí, se ven cosas raras: los extremos parecen pilas de escombros y rocas grandes sueltas, y el "cuello" se ve suave, como si fuera arena (?). Es posible que el núcleo sea binario, con dos partes más bien duras en contacto, y con el cuello relleno de material más fino. ¿Cómo será el campo gravitatorio de un cuerpo así? Tal vez el cuello es "plano" en un sentido hidrodinámico, con su superficie coincidiendo con un equipotencial. En unas horas habrá imágenes de mayor resolución.

Sabemos bastante poco de los cometas, a pesar de que varios núcleos han sido visitados por sondas automáticas. Y la mayor parte de lo que sabemos lo han suministrado estas visitas fugaces. En el cielo de la Tierra se ven hermosos. Todos los que lo vimos recordaremos siempre el extraordinario cometa McNaught, que nos deslumbró a principios de 2007. Miren esta foto con el cometa sobre Bariloche y la cordillera. En el cielo se ven deslumbrantes, por el brillo de sus colas de polvo y gas iluminadas por el sol. Pero sus núcleos duros son negros, negros como el carbón, negros como el tóner de la fotocopiadora. Están hechos de hielo (de agua, de amoníaco, de CO2...) pero cubiertos de una cáscara calcinada en los primeros tiempos del sistema solar, cuando el Sol era joven y energético...

No podía esperar hasta el sábado para contarlo.

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sábado, 30 de octubre de 2010

La sombra del héroe

Cada tanto la Luna se interpone entre el Sol y la Tierra, y su sombra oscurece una parte de la superficie de nuestro planeta. Si estamos justo donde cae la sombra podemos disfrutar de un eclipse total de Sol, como el que ocurrió mientras España ganaba el Mundial de Sudáfrica el 11 de julio pasado, visible desde el sur de la Patagonia. Casi todos nosotros nunca abandonaremos nuestro planeta, de manera que siempre veremos los eclipses, por decirlo de algún modo, "desde abajo". ¿No? Bueno, hasta cierto punto. Nunca veremos la sombra de la Luna, un óvalo oscuro recorriendo la superficie de la Tierra a 2000 km/h durante un eclipse de Sol (como la ven los astronautas desde la Estación Espacial). ¡Pero, un momento! En todos los planetas con lunas más o menos grandes la sombra del satélite puede ocultar el Sol. Y en Júpiter (que en estos días se encuentra magníficamente posicionado para su observación) hay cuatro lunas grandes, descubiertas hace 400 años y algunos meses por Galileo: Io, Europa, Ganímedes y Calixto. El sábado pasado, desde el balcón de mi casa, saqué esta foto de la sombra de Ganímedes sobre la superficie de Júpiter: un eclipse de Sol visto desde una perspectiva inusual. Sigan leyendo, que hay más.

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sábado, 23 de octubre de 2010

OVNIS

¿Por qué los astrónomos no avistan OVNIs? Más específicamente: ¿por que los astrónomos aficionados no avistamos OVNIs? Después de todo, pasamos más tiempo mirando el cielo que el común de los mortales. Mirando y fotografiando. De noche y de día. Y observando con atención. Entonces ¿por qué?

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sábado, 16 de octubre de 2010

B612

Ésta es una de las notas más visitadas de este blog. Si te gusta la astronomía, no dejes de seguir leyendo el resto de En el Cielo las Estrellas... ¡No te vas a arrepentir! Publico una nota nueva cada sábado. Podés subscribirte para recibirlas por email aquí a la derecha... 

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¿Qué se ve en esta foto? Piénselo un momento y después siga leyendo...

Los que contestaron "la Isla de los Pájaros, en la Península Valdés" acertaron. Los que contestaron "una boa constrictor digiriendo un elefante" también. Los que contestaron "un sombrero" perdieron.

Se trata efectivamente de la Isla de los Pájaros (estirada verticalmente), que se encuentra en el Golfo San José, junto al istmo Carlos Ameghino (hermano de Florentino) que conecta la Península Valdés con el continente. Es una foto tomada desde el Centro de Visitantes durante nuestro reciente safari a la región. Es sorprendentemente parecida al dibujo infantil del narrador de El Principito, la poética novelita de Antoine de Saint-Exupéry. ¿Recuerdan? El niño dibujaba una boa constrictor digiriendo un elefante, y cuando se la mostaba a los mayores le decían que era un sombrero. Cuando se la mostró al Principito, por supuesto, éste le dijo "No quiero una boa constrictor digiriendo un elefante. Quiero un cordero. ¡Dibújame un cordero!". ¿Se trata de una coincidencia, o es posible que Saint-Exupéry conociera esta isla?

Antoine de Saint-Exupéry fue, además de escritor, pionero de la aviación, como pueden sospechar los lectores de El Principito, que comienza con un piloto que se estrella en el Sahara, cosa que realmente le ocurrió a Saint-Exupéry durante la Segunda Guerra Mundial. Aún antes había sido piloto de Aeropostal —la primera empresa de transporte aéreo francesa— y participado en empresas subsidiarias de ésta en otras partes del mundo. Entre ellas, fue piloto (y director) de Aeroposta —la primera empresa de transporte de pasajeros y carga de la Argentina, y que finalmente acabaría dando lugar a Aerolíneas Argentinas. Aeroposta brindaba unos pocos servicios. Saint-Exupéry voló muchas veces el tramo Buenos Aires-San Antonio Oeste-Comodoro Rivadavia-Río Gallegos. Sus experiencias en la Patagonia son la base de su novela Vuelo Nocturno. El aeropuerto de San Antonio Oeste lleva hoy su nombre, así como uno de los picos del macizo Chaltén (donde también están los nombres de Jean Mermoz y Henri Guillaumet, compañeros de Saint-Exupéry en los vuelos postales patagónicos). La Península Valdés se encuentra a un par de cientos de kilómetros al sur de San Antonio, y desde el aire es una forma tan atractiva que es seguro que Saint-Exupéry debe haberle dado vueltas más de una vez, y debe haber visto la Isla de los Pájaros. (En cierta ocasión, volando con mi amigo Patri de Buenos Aires a Ushuahia, el avión se inclinó hacia un lado al tiempo que se escuchó la voz del comandante: "Los pasajeros de la derecha pueden ver la Península Valdés. Los pasajeros de la izquierda pueden ver cómo los pasajeros de la derecha ven la Península Valdés". ¡Buenísimo! Así me lo imagino a Antoine, inclinando el avión para ver mejor...)

Según cuenta el narrador, el Principito venía de otro "planeta", del asteroide B612. ¿Existe el asteroide B612, o es un mundo salido de la imaginación de Saint-Exupéry? ¡Las dos cosas! Los asteroides no tienen nombres como "B612", con una letra y un número. Cuando se los descubre se les da una designación provisoria, y cuando se determina su órbita con razonable precisión reciben un número: un número de orden en una larga lista que hoy en día tiene como medio millón de miembros. Además su descubridor, si así lo desea, puede solicitar que se le asigne un nombre propio, como ya contamos.

"B612" no es un número en el sistema de numeración decimal, pero en el sistema hexadecimal (habitual en ciertas tareas informáticas) B612 sí es un número. Así como en el sistema decimal existe un símbolo para cada uno de los 10 dígitos del 0 al 9, en el hexadecimal hay un símbolo para cada "dígito" del 0 al 15. Del 0 al 9 coinciden con los del decimal (los dígitos indoarábigos). Y para los restantes se usan letras mayúsculas: A para el 10, B para el 11... C, D, E y F para el 12, 13, 14 y 15. Así que B612 es un número de 4 "dígitos" en sistema hexadecimal. Y ¿a qué número del sistema decimal corresponde? B612 es el 46610 en decimal. Puede probarlo con la calculadora de Windows: seleccione el modo "Programador" y elija "Hex" donde se puede elegir el sistema de numeración. Teclee B612 y elija "Dec". El número se convierte en el 46610 del sistema decimal. El asteroide 46610 existe: es un asteroide del cinturón principal descubierto en 1993 por un astrónomo aficionado japonés. En francés, B612 se lee "be-six-douze", es decir "be-seis-doce". De manera que, para completar la similitud con la novela, se le puso el nombre Besixdouze.

46610 Besixdouze no es el único asteroide que hace referencia a El Principito. Cuando se descubrió un asteroide satélite alrededor de 45 Eugenia, se le puso el nombre Petit-Prince (nombre completo: 45 Eugenia I Petit-Prince). El nombre de 45 Eugenia remite a la Emperatriz Eugenia, esposa de Napoleón III de Francia y madre del Príncipe Imperial, heredero del trono y cuya muerte a temprana edad en África fue un evento muy dramático en Europa (un poco como la muerte de Lady Di). Se dice que el personaje de El Principito está en parte inspirado en el Príncipe Imperial, aunque también está basado seguramente en el propio Antoine de niño, de familia noble y rubia cabellera ensortijada.

Por otra parte, existe también el asteroide 2578 Saint-Exupéry. El escritor/piloto vuela así perpetuamente entre Marte y Júpiter, como su personaje.

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sábado, 9 de octubre de 2010

¿Me compro un telescopio?

Inevitablemente, llega el momento en que el astrónomo aficionado quiere comprarse un telescopio. Las siguientes recomendaciones generales pueden ayudarlo en su decisión. Como verán, hay muchas cosas para considerar. Hay cuestiones técnicas, cuestiones de gusto personal, etc. No hay una respuesta fácil, única, definitiva. Escuche lo que dicen los vendedores, pero recuerde que un vendedor no es un asesor. No le pida una opinión, y si se la da escúchelo, pero medite sobre lo que escucha. Lo que quiero decir es: no hay una respuesta que yo pueda darle a usted. Esta es una guía para ayudarlo a que usted mismo lo decida.

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sábado, 2 de octubre de 2010

Semana Mundial del Espacio

Si estás en Bariloche, tal vez te interese concurrir a la presentación de mi libro Viaje a las estrellas, el lunes 4 a las 18:30 en la Sala de Prensa de la Municipalidad, en el Centro Cívico. No será una conferencia, sino una "entrevista pública", organizada por el Nodo Bariloche de la Red Argentina de Periodistas Científicos. Hablaremos de un montón de cosas, ¡incluídas las que sugiera el público!

El evento será uno de los planeados para adherir a la celebración de la Semana Mundial del Espacio (un evento planetario para conmemorar el vuelo del primer satélite artificial, ¡hace más de medio siglo!). Otro evento público en Bariloche será el miércoles 6, en la Universidad Fasta (18:00 horas), donde Laura García Oviedo dará una charla sobre Galileo, la exploración espacial y la biodiversidad.

Otros eventos de la celebración (lo siento, sin público adicional...) serán las charlas En el cielo las estrellas, para los ganadores de la beca Instituto Balseiro para estudiantes secundarios y una versión de la charla de Laura en el Colegio Woodville, para alumnos de la primaria.

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Suerte

A mi amiga Laura García le llamó la atención el final de mi nota sobre los planetas extrasolares:
Entonces los astrónomos podrán usar el espectroscopio no ya para medir velocidades planetarias, sino para hacer química a distancia, y observar la atmósfera de esos planetas. Si tenemos suerte verán signos inequívocos de la existencia de vida.  
Según me dijo, le intrigó la mención de la suerte en un contexto científico, y me pidió que alguna vez comentara algo sobre el tema. Mi respuesta inmediata fue que los científicos somos como el resto de la gente, y que la suerte forma parte de nuestra vida, como de la todo el mundo. Que cuando juega la Selección nos envolvemos en la bandera como cualquier hijo de vecino. Pero voy a comentar un poco más, pera que no parezca que me estoy refiriendo a algo sobrenatural. Lo que quiero decir es lo siguiente.

Volvamos a la cuestión de encontrar vida extraterrrestre. Hoy en día sabemos que casi todas las estrellas tienen planetas a su alrededor. Aun así, la cantidad de planetas capaces de albergar vida como la de la Tierra es seguramente pequeña: deben ser planetas rocosos (con una superficie donde caminar), no muy chicos (con alguna atmósfera), con agua líquida (el solvente universal de las substancias orgánicas), con un campo magnético alrededor (para protección de rayos cósmicos)... En una fracción de ellos tal vez haya algo vivo cuando los observemos, y en una fracción de éstos, a su vez, será posible su detección. En definitiva: la detección remota de vida extraterrestre es un evento improbable. Es decir, si ocurre, es ni más ni menos que la definición de suerte, ¿no? ¿Qué otra cosa es la suerte, sino la ocurrencia efectiva de un evento muy improbable? Como se ve, mi expresión citada arriba no tiene nada de peculiar...

Por otro lado, hay cosas que se atribuyen a la suerte y que en realidad no son tales. Tomemos el caso del descubrimiento de Urano, del que hablábamos hace unos meses. William Herschel, músico de profesión y astrónomo de vocación, descubrió el primer planeta de la era moderna en 1781, lo cual le valió el reconocimiento de Su Majestad, honores, un salario, etc. Astrónomos profesionales -tal vez un poco envidiosos- no dejaron de observar que Herschel había descubierto el planeta de casualidad, vale decir por pura suerte. ¿Es una situación comparable a la del descubrimiento de vida extraterrestre al que me refería antes? Bueno, por un lado es indudable que se trata de una casualidad, de un evento aleatorio. Sin embargo me parece que hay algo distinto. Urano tiene un brillo que lo pone casi en el límite de lo que puede observarse a simple vista. Con un telescopio es fácilmente visible. Con el perfeccionamiento de los instrumentos astronómicos era inevitable que alguien lo descubriera. ¿Y quién era el mejor candidato, sino el constructor de los mayores telescopios de su época, el que se pasaba hasta los intervalos de sus conciertos observando tras bambalinas? El descubrimiento de Urano era un evento inevitable, que le tocó al astrónomo más dedicado. No tiene nada de suerte. En sus propias palabras: Si los planetas se cruzan en mi camino no tengo más remedio que descubrirlos.

En inglés se ha empezado a usar la palabra serendipity para estos descubrimientos casuales. Incluso hay quienes usan serendipia en castellano, pero no sé si el anglicismo es necesario. En castellano podemos decir casualidad, que en inglés no existe, después de todo. O chiripa, por qué no. En todo caso, todo el mundo entiende que son las cosas que hace el Mago Carulo: de puro mago...


Post scriptum: Casualmente... esta semana se anunció el descubrimiento del primer planeta extrasolar de tipo terrestre orbitando en la zona de habitabilidad. Es decir, es el primero en el que probablemente haya agua líquida y una temperatura agradable. Se trata de Gliese 581g, el planeta Zarmina. Es un descubrimiento mucho más interesante que el del mes pasado, pero los medios argentinos parece que lo ignoraron. ¡Y está apenas a 20 años luz! Inclusive, hace un par de años, un grupo de entusiastas envió un mensaje de radio de alta potencia dirigido hacia esta estrella. Si alguien contesta, la respuesta debería estar llegando alrededor de 2049...

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sábado, 25 de septiembre de 2010

Huevada

Existe un mito moderno que dice que, en el día del equinoccio, puede pararse un huevo en la mesa. ¿Es verdad? Sí y no. Sí, es verdad: puede pararse un huevo sobre su punta roma y sobre una superficie lisa, sin trampas, sin ayudas, sin cascarlo. ¿Puede hacerse en el equinoccio? Sí, puede hacerse en el equinoccio. ¡Entonces es verdad! No, no es verdad: el truco no tiene nada que ver con el equinoccio, puede hacerse en cualquier momento del año. La foto de aquí al lado fue tomada el 28 de julio. El equinoccio ocurrió el pasado jueves 23 de septiembre a las 00:09 hora argentina... El equinoccio de septiembre marca el comienzo de la primavera en el hemisferio sur. Los días son igual de largos que las noches (eso significa equi-noccio), el sol sale justo por el este y Bariloche explota de ciruelos en flor...

Es curioso esto de los mitos. Estoy seguro de que los antiguos griegos apenas creían que Hércules había matado a la Hidra, o Teseo al Minotauro, o Perseo a la Medusa. Sin embargo nuestros contemporáneos, que seguramente desdeñan esas creencias antiguas, no tienen ningún empacho en creer a pie juntillas que el vino varietal es mejor, o que los Havanna de antes eran más ricos que los de ahora, que los Cachafaz no son más que los Havanna de antes, o que el sol de la Brava en Punta da un dorado más parejo que el de Santa Teresita...

¡Ah! ¿Cómo se hace? Con pura paciencia, no hay truco...

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lunes, 20 de septiembre de 2010

El show de Júpiter

El planeta Júpiter se encuentra en estos días en una situación excepcionalmente favorable para su observación. A las 22:00 horas ya está alto en el cielo del este, y permanece visible toda la noche. Brillando a magnitud -3, es más brillante que cualquier estrella y sólo comparable a Venus, que sigue brillando sin par en el cielo del oeste al anochecer.

La posición de Júpiter es favorable porque el 21 de septiembre se encontrará en oposición, es decir en la dirección exactamente opuesta al Sol desde la Tierra. En esta condición su distancia a nosotros es la menor del año. Debido a que las órbitas de los planetas no son circulares sino ovaladas, la oposición de este año nos traerá al planeta a su mínima distancia en décadas. No por mucho, de todos modos: este año está un 2% más cerca que el año pasado, y 0.4% más cerca que el año que viene. ¡A no desesperarse!

El día 22/9 hay una hermosa conjunción de Júpiter con la Luna llena, observable a simple vista hacia el noreste a eso de las 20:30. La conjunción siguiente es el 19/10, con ambos astros más altos ya que la noche empieza más tarde.

Quienes tengan un telescopio DEBEN aprovechar la circunstancia favorable, ya que durante las oposiciones el planeta se ve más grande que de costumbre. Durante todo este mes y el siguiente se nos presenta como un disco de casi medio minuto de diámetro (60 veces más chico que la Luna). Vale la pena observar cada vez que el cielo esté claro y calmo, poner el máximo aumento que se pueda, y esperar con paciencia los raros y breves momentos de atmósfera más tranquila y mejor visibilidad, sin despegar el ojo del ocular.

Júpiter muestra habitualmente varias bandas de nubes. Las más prominentes son las oscuras bandas ecuatoriales. Hace unos meses la banda ecuatorial sur desapareció. Nadie sabe por qué, ni cuándo regresará, si es que lo hace. Es algo interesante para observar. Insertada en la (ahora desaparecida) banda ecuatorial sur está la famosa Gran Mancha Roja, un sistema ciclónico más grande que la Tierra que persiste desde hace siglos. Con buena visibilidad y un buen telescopio la podrán ver (no es muy roja, es más bien la Gran Mancha Beige). El día de Júpiter dura 10 horas, de manera que la mancha no es siempre visible. Se la ve mejor cuando está cerca del disco. Aquí hay una página que calcula los mejores momentos:

Estos son los mejores tránsitos de la Gran Mancha Roja para observar desde Bariloche:
  • 18/9: medianoche entre el 18 y el 19.
  • 21/9: a las 23:30.
  • 23/9: a las 23:10.
  • 28/9: a las 22:20.
  • 30/9: medianoche entre el 30 y el 1/10.
Además de Júpiter, con cualquier telescopio podrán ver los cuatro satélites descubiertos por Galileo en 1610, hace 400 años. Sus nombres son Io, Europa, Ganímedes y Calixto. Io y Europa, los más interiores, se mueven bastante rápido y se los puede ver cambiar de posición a lo largo de la noche. Días tras día los cuatro están en posiciones distintas. Ocasionalmente pasan por delante o por detrás del planeta. Y cuando se interponen entre el Sol y Júpiter pueden verse las sombras que proyectan sobre el planeta, lejanos eclipses vistos desde una perspectiva inusual (como en la foto de aquí arriba). La semana pasada vi uno de estos eventos con mi telescopio de 11cm, así que es algo al alcance de casi cualquier telescopio pequeño.

Estos son los más interesantes que encuentro para Bariloche. Los eventos son graduales, duran horas, y se indica una hora aproximada en medio de su recorrido sobre Júpiter:
  • 21/9 medianoche del 21 al 22: sombra de Europa.
  • 1/10 21:30: sombra de Io.
  • 8/10 23:30: sombra de Io.
  • 23/10 alrededor de las 23:00: ¡DOBLE SOMBRA! de Europa y Ganímedes.
Una lista de todos los eventos (sombras, tránsitos, ocultamientos, etc) está en este documento.

Los más audaces pueden intentar capturar al planeta en video, usando una webcam sin lente en lugar del ocular. Hay mucha información en la web (por ejemplo webcamastronomy.com). En meses recientes, aficionados registrando a Júpiter en video han observado en tres ocasiones la caída de asteroides sobre el planeta gigante. Con los videos se pueden hacer después hermosas imágenes usando el programa Registax (gratis).

Con los programas gratis Cartes du Ciel o Stellarium pueden seguir el recorrido de Júpiter en el cielo y prepararse para las observaciones. (La longitud de la Gran Mancha Roja en estos días, necesaria para representar correctamente su posición en estos programas, es 154).

¡Observen, saquen fotos, hagan dibujos y cuéntenme!

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sábado, 18 de septiembre de 2010

Sincronización

Este simpático caballero es Christiaan Huygens, famoso astrónomo y científico holandés que jugó un rol muy importante en la revolución científica del siglo XVII. Su apellido se pronuncia aproximadamente Jóiguens (ni Juíguens ni Úigens, ojo).

Sus contribuciones fueron muchas y variadas. Entre otras cosas, Huygens descubrió que los raros apéndices que Galileo había descubierto en el planeta Saturno eran en realidad un anillo. También descubrió Titán, el mayor de sus satélites (la sonda espacial Huygens descendió sobre Titán hace algunos años, tomando extraordinarias fotografías de un mundo sorprendentemente parecido a la Tierra). Su dibujo de la Gran Nebulosa de Orión es el más antiguo que existe de esta hermosa región del cielo.

Hacia el fin de su vida escribió un tratado sobre la posibilidad de vida en otros planetas, reconociendo el importante rol del agua líquida, tal como mencionábamos recientemente en conexión con los planetas extrasolares. Sus argumentos -entre estéticos y religiosos- eran muy distintos de los que esgrimen los exobiólogos modernos. Fíjense esto, que traduzco un poco libremente:
¿Acaso permitiremos en estos planetas sólo vastos desiertos, materiales sin vida y rocas inanimadas?  ¿Los privaremos de toda criatura que aluda al Divino Arquitecto? ¿Los hundiremos por debajo de la Tierra en belleza y dignidad? Es algo que ninguna razón debe permitir.
Huygens contribuyó también en áreas de la matemática y la física como la teoría de las probabilidades, el cálculo infinitesimal y la mecánica.

Y esto va a sorprender a más de uno: ¡Huygens inventó el reloj de péndulo! Hoy en día casi en desuso (si bien todos lo conocemos), el reloj de péndulo fue el primer instrumento capaz de medir el paso del tiempo con precisión, y durante siglos fue el único. Acá hay una foto de uno de sus relojes y de su libro sobre el tema. Y a propósito de relojes, nos acercamos al tema anunciado en el título de esta nota: la sincronización...

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sábado, 11 de septiembre de 2010

Instrucciones para mirar la Luna

Observar la Luna tiene algo especial. Por algo Galileo la eligió para estrenar su primer telescopio astronómico. La Luna no sólo es cambiante (algo raro en los cielos inmutables) sino que está llena de lugares interesantes para observar, suficientes para pasarse la vida explorando sin cansarse. Además, es fácil de encontrar en el cielo, y por eso es un objeto de observación ideal para principiantes. Finalmente, como es tan brillante se la puede observar perfectamente desde una gran ciudad.

¿Por dónde empezar? Hay tantos sitios interesantes que no es fácil decidirse. Uno puede simplemente poner un ocular de gran aumento y, dejándose llevar por la imaginación, pensar que está sobrevolando la superficie, a punto de alunizar. Pero no cuesta mucho familiarizarse con la geografía (¿o la selenografía?) básica, que puede distinguirse observando la Luna con un par de binoculares. En las imágenes que acompañan la explicación (una imagen sintética hecha con Celestia y una foto; a ver si se dan cuenta cuál es cuál) he puesto el sur de la Luna hacia arriba, ya que así la vemos desde el hemisferio sur. Haga click para agrandarlas, como siempre.

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sábado, 4 de septiembre de 2010

Lluvia de planetas

No es una lluvia literal, como las de estrellas fugaces. Pero están empezando a llover planetas. La semana pasada, apenas dos días después de que el Observatorio Europeo Austral (ESO) anunciara el descubrimiento de un sistema planetario completito en torno a una estrella cercana, el telescopio espacial Kepler anunció el descubrimiento de un sistema de tres planetas en torno a otra estrella, más lejana.

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sábado, 28 de agosto de 2010

Canícula

Me sorprendió la definición de canícula en un juego de palabras de hace unos días en la radio. Un profesor propone palabras de poco uso, o uso incorrecto, para que los conductores arriesguen un significado, y luego da la definición. en este caso dijo que canícula era "un momento de mucha tensión". Sin embargo, tanto de acuerdo al diccionario como al uso habitual que yo recuerdo, canícula es un momento de intenso calor. Típicamente lo he visto usado referido al momento de máximo calor durante las tardes de verano.

En latín, canícula significa "perrita". Y cuando cae la canícula nos deja como perros sin aliento, echados a la sombra. Curiosamente, la etimología conecta astronómicamente las dos cosas: el momento de máximo calor en el verano del hemisferio norte coincide con la aparición de Sirio (la estrella más brillante, la Estrella Perro de la constelación Can Mayor) justo antes del amanecer. Este evento tiene un nombre muy gracioso (al menos para los argentinos), hoy en día en desuso: es el orto helíaco de Sirio. Parece que era un momento importante del año para muchos pueblos antiguos, probablemente por su utilidad para establecer un calendario, o tal vez por el aumento del riesgo de epidemias. Hace 3000 años ocurría aproximadamente un mes antes que ahora, debido a un movimiento de balanceo de la Tierra llamado precesión y que tiene un período muy largo, de 26 mil años.

La fecha exacta depende, además, del lugar de la Tierra desde donde se observe. En Bariloche, me parece que habría que intentarlo a mediados de junio, a eso de las 8:30 de la mañana. Mucho calor no va a hacer. A ver si me acuerdo el año que viene y saco una foto.

En estos días de canícula en el hemisferio norte, en Bariloche no damos abasto con la nieve. Esta semana me tuve que quedar en casa una mañana, varado. Así se veía mi calle. ¿Cuál es el antónimo de canícula?

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domingo, 22 de agosto de 2010

Happy birthday, Mr. Bradbury!

Ray Bradbury cumple 90 años hoy. ¡Feliz cumpleaños! Sus historias de fantasía, ciencia ficción, horror, misterio y nostalgia están entre mis favoritas desde la escuela primaria...

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sábado, 21 de agosto de 2010

Halo

¿Y esto? ¿Qué es esta aureola alrededor de mi cabeza? ¿San Guillermo?

No. No es una aureola. Es un halo (que en algunos idiomas es sinónimo de aureola). Tampoco es Halo, el videojuego futurista sobre una guerra hiperespacial. Es el halo de 22°, un fenómeno óptico habitual, primo del arcoíris. Se produce cuando el sol brilla a través de cirrus altos y delgados, nubes formadas por cristales de hielo en forma de prisma hexagonal. La luz del sol se refracta en los cristalitos, descomponiéndose en colores al atravesarlos. Las características geométricas del fenómeno hacen que se lo vea como un arco (o un círculo completo) alrededor del sol, a 22° de éste. El cielo por dentro del halo se ve un poco más oscuro que fuera de él, un fenómeno similar al oscurecimiento entre el primer y el segundo arcoíris de los días de lluvia.

El halo es tan intenso que no es infrecuente verlo alrededor de la Luna, como esta misma noche se lo vio sobre Bariloche. Si miran con cuidado (la foto puede clickearse para verla más grande en otra pestaña), sobre la Luna puede verse la forma enroscada y amenazante de la cola del Escorpión, con la estrella Shaula en el aguijón y la estrella doble ζ (dzeta) Scorpii en donde nace la cola (visible cerca de la canaleta del tejado, en la parte superior de la foto). A la derecha de la Luna, también, pueden verse las estrellas que forman la famosa Tetera de la constelación de Sagitario.

Imagino que podría verse un halo alrededor de Venus en épocas como la actual, con el planeta excepcionalmente brillante. Lamentablemente no se me ocurrió observar el día en que tomé estas fotos (mi balcón mira al este y Venus está en el cielo del oeste). Pero vale la pena estar atentos. ¿Alguien vio o fotografió un halo venusino? Un halo posta de 22°, eh!

Ambas fotos fueron tomadas en Bariloche, el 19 de agosto de 2010, dos días después de la nevada más intensa del invierno.

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sábado, 14 de agosto de 2010

La danza de los planetas

Durante las últimas semanas los observadores atentos del cielo habrán visto, después del ocaso y hacia el oeste, la fascinante danza de cuatro planetas de nuestro sistema solar. El brillante Venus, inconfundible, acompañado de cerca por Marte y Saturno, más tenues, formaban un triángulo compacto. Desde un poco más lejos los acompañaba Mercurio, un planeta difícil de observar porque está casi siempre muy cerca del Sol. Noche tras noche fueron cambiando de posición con respecto al resto de las estrellas. Venus, Mercurio y Marte son los de movimiento más rápido, mientras que el lejano Saturno se mueve mucho menos.

En la noche del jueves 12 de agosto los acompañó la Luna, una delgada creciente apenas pasada la luna nueva. Venus es la brillante luminaria que vemos en la foto a la derecha y arriba de la Luna. Algo más a la derecha aún de Venus vemos, arriba, al planeta Marte y, abajo, a Saturno. Mercurio se ve más cerca del horizonte, un poco separado del resto.

Como sabemos, todos los planetas giran en torno al Sol. La observación de este movimiento desde la Tierra, que también se mueve en su propia órbita, hace que veamos a los planetas cambiar de posición noche tras noche respecto de las estrellas, que están muchísimo más lejos. Como consecuencia de esto se acercan y se alejan en nuestro cielo, brindando este hermoso espectáculo natural.

Ambas fotos están tomadas desde Bariloche, mirando hacia la Cordillera de los Andes. Haga click sobre ellas para verlas más grandes, ya que los planetas menos brillantes tal vez no se vean en su monitor en las versiones pequeñas.

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sábado, 7 de agosto de 2010

Newton y la peste

Estoy en Córdoba dando un cursito sobre la matemática de las epidemias, así que me desvío un poco de la astronomía. Pero no del todo, ya verán. En 1665 una terrible epidemia se abatió sobre Inglaterra. Fue uno de los rebrotes de la Peste Negra que había arrasado Europa entre 1347 y 1351, y que afectó profundamente todos los órdenes de la sociedad medieval. Pero más sobre ésta otro día; ahora sigamos con la del siglo XVII.

Los primeros casos de la que se llamaría Gran Plaga de Londres ocurrieron en el invierno de 1664-1665. Al llegar la primavera de 1665 la peste escapó de control, y acabaría cobrándose 100 mil víctimas, un quinto de la población de Londres. Hay varios aspectos notables en esta epidemia. Por ejemplo, fue la primera vez que un fenómeno semejante fue documentado cuantitativamente. En efecto, el año anterior habían empezado a publicarse Actas de mortalidad semanales, donde quedaban asentadas las muertes y sus causas (las actas de natalidad se mantenían en las parroquias desde mucho antes). Esto marcó el comienzo del estudio cuantitativo de la demografía, que acabaría siendo una parte importante de la ciencia moderna.

Otro fenómeno curioso durante esta epidemia fue que la gente empezó a reaccionar de manera distinta que en grandes epidemias anteriores. Por empezar, el público no se amontonó en las ciudades. Por alguna razón quedó claro que el amontonamiento era perjudicial (aunque nada sabían de microorganismos ni de contagios), y los que podían hacerlo huyeron al campo. La nobleza así lo hizo, pero también mucha otra gente acomodada.

Entre los que se refugiaron en el campo estaba el joven Isaac Newton, el muchacho pelilargo del retrato de aquí arriba. En 1665 obtuvo su grado en la Universidad de Cambridge, y como ésta cerró a causa de la Plaga, Newton se fue a una finca de su familia en Woolsthorpe-by-Colsterworth. Allí pasó 18 meses, lo que llamó su “año milagroso”. Parece que, cuando podía, estudiaba y trabajaba en el pomar, bajo los frutales. Durante este año revolucionó la matemática inventando el cálculo infinitesimal, formulando las leyes fundamentales de la mecánica, renovando la óptica y, sobre todo, descubriendo el mecanismo que explicaba el funcionamiento de los astros: la gravitación universal, completando la obra de Kepler. Según su propio relato, la observación de la caída de las manzanas fue una clave para su descubrimiento. Un verdadero genio, ¿no? A partir de algo que para cualquier otro no habría sido más que un fenómeno cotidiano, Newton concluyó que la fuerza que hace que la manzana caiga de la rama era la misma fuerza que hace que la Luna no caiga de su órbita...

Newton (nacido en 1642) tenía 23 años en 1665. Quienes quieran experimentar inspiraciones similares pueden visitar la plaza frente a la Biblioteca del Instituto Balseiro, donde un retoño traído de la finca de la familia Newton se llena de ricas manzanas (casi) todos los años. O, al menos, pueden comerse una manzana.

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sábado, 31 de julio de 2010

Viaje a las estrellas

¡Atención pido al silencio, y silencio a la atención! Está próximo a aparecer en todas las librerías Viaje a las estrellas. Sí, se trata de mi libro de divulgación astronómico-histórica, anunciado aquí mismo con otro título hace algún tiempo. El cambio de título se debe exclusivamente a motivos editoriales, y estoy seguro de que a todos les encantará. Se publicará en la colección Ciencia que ladra (que desde hace poco tiene un sitio en Facebook, pueden encontarnos allí). Ésta es la tapa, que muestra a un excéntrico astrónomo echado en el piso y mirando por un telescopio vertical. Es Robert Hooke, un fascinante personaje de la revolución científica del siglo XVII, del cual no se conserva ningún retrato. En base a esto yo diría que a la ilustradora le salió bastante parecido.

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lunes, 26 de julio de 2010

Nuevo diseño

Sí, es el mismo blog de siempre. Cambié el diseño porque había elementos que no funcionaban bien con la nueva interfase de Blogger. Espero que les guste. Pueden hacer comentarios o sugerencias, por supuesto. Guardé una copia del diseño anterior por las dudas (una versión ancha del viejo Scribe) pero no creo que vuelva a usarla.

Aprovecho para alentarlos a dejar comentarios sobre todas las notas. No sean perezosos, ¡seguro que tienen cosas para decir!

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sábado, 24 de julio de 2010

Planetas desde la gran ciudad

El elusivo Mercurio se unió a la danza planetaria sobre el horizonte occidental. Durante el atardecer del jueves, a las 19:00 horas, se tenía esta hermosa alineación a lo largo de la eclíptica. Es una exposición de 15 segundos tomada con mi cámara compacta desde el barrio de Belgrano en Buenos Aires. Esta imagen anotada puede clickearse para verla un poco más grande (se abrirá en otra pestaña del navegador). Muestra los planetas y principales estrellas visibles. Y siga leyendo para ver una imagen de alta resolución, sin las anotaciones.

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sábado, 17 de julio de 2010

La luna llena más austral del año

Hay una cuestión que siempre me sorprende, aunque conozca la explicación. ¿Por dónde sale la Luna llena? Todos sabemos que el punto de aparición del Sol se va corriendo despacito a lo largo del año: en invierno sale más al norte, y en verano más al sur. Día tras día se corre un poquito. Pero la Luna parece caprichosa. Si hacemos planes para ver la salida de la Luna llena, al atardecer, más de una vez nos va a sorprender saliendo más al norte o más al sur que lo que esperábamos.

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jueves, 15 de julio de 2010

Luna, Venus y Colón

Uno tiende a pensar que las maravillas del cielo están definitivamente vedadas para los habitantes de una gran ciudad como Buenos Aires. Pero algo se ve. Hay que estar atentos para capturar eventos como el de anoche: una magnífica conjunción de una delicada Luna creciente y el planeta Venus, capturada desde el Teatro Colón en la noche de ayer. Aquí se la ve junto a una de las históricas luminarias, tras uno de los inmensos gomeros de Plaza Lavalle. Hágale click para agrandarla. Prestando atención se puede ver el fenómeno de la luz cenicienta: una tenue iluminación de la cara nocturna de la Luna. ¿Por qué no es completamente negra la noche de la Luna? La explicación la dio por primera vez Galileo: cuando la Luna está casi nueva en el cielo de la Tierra, la Tierra está casi llena en el cielo de la Luna; y la Tierra es muy brillante, de manera que ilumina la noche de la Luna intensamente. La luz cenicienta es luz del Sol dos veces reflejada: la primera vez en la Tierra, la segunda vez en la Luna. La segunda foto muestra la conjunción junto a la impresionante base de la luminaria, que ostenta el monograma TC del teatro.

Y un rato después saqué esta impresionante panorámica de la sala. El concierto estuvo muy bueno. La Orquesta Filarmónica, impecable, como en sus mejores épocas. El director mexicano, muy pero muy gracioso. La solista inglesa en el violoncello, pasable. Y el teatro, apenas restaurado en su totalidad, es impresionante: las butacas, los barnices, las alfombras, los decorados, las obras de arte...

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